El Orden. Periodo sensible


Todos los niños entre el primer y segundo año de vida se sienten atraídos por el orden de los objetos. Abrir y cerrar; meter y sacar; llenar y vaciar; apilar y encajar... A este interés por el orden se le conoce como el primer periodo sensible por el que transita el niñx.

María Montessori daba mucha importancia a la preparación de los ambientes. Mobiliario y materiales a su alcance es la seña de identidad más conocida de esta pedagogía. Para favorecer la atención, interés y concentración del niñx, se presentan pocos materiales y ordenados, dándole su lugar en el ambiente preparado de manera que el niñx pueda encontrarlo siempre en el mismo lugar.

Lo cierto es que todo influye porque tanto la disposición del ambiente por el adulto como la manipulación de los materiales por el niñx, permite que:
  • pueda orientarse, explorar y moverse en el espacio en busca de aquello que le motiva. En esta labor, conoce su cuerpo adquiriendo memoria muscular y reconoce sus posibilidades (sentarse, ponerse de pie, gatear, andar, agarrar, tirar, desplazar, ...). 
  • favorece el desarrollo de su pensamiento lógico-matemático al manipular los materiales, comparar, relacionar, establecer secuencias, experimentar causa-efecto, etc.
Julia tiene 14 meses. No anda pero tampoco necesita del adulto para desplazarse y llegar hasta aquello que le interesa. En el estreno de la habitación, reconociendo el nuevo espacio, se sintió atraída por los cilindros de color verde. Sólo cogió esas piezas entre triángulos rojos y cubos azules. Para ella tenía un interés más que notorio.
Las tocó, golpeó, tiró, las llevó a la mesa y colocó en fila (casualmente o no, siguiendo la norma de altura). Repitió varias veces esta escena hasta que se cansó.

¡Cuántos aprendizajes en algo tan sencillo! Textura, color, forma, altura, sonido, causa-efecto, etc. Y es que solo con esa motivación que nace de dentro por conocer, que hace repetir una y otra vez lo mismo, sin esfuerzo ni cansancio, es donde se descubre y se aprende.